Cuckold: la fantasía de ser cornudo.

¿Conoces el término cuckold? ¿Alguna vez lo has practicado? ¿Fantaseas con hacerlo pero no te atreves? ¿Confías en tu pareja lo suficiente para perdirle realizar esta fantasía? ¿Tu pareja es lo suficientemente madura como para practicarlo? ¿Te atreves a explorar tu sexualidad o la de tu pareja sin caer en prejuicios o reproches? 

El término cuckold se refiere a una mujer casada poniéndole los cuernos al marido infringiendo los votos matrimoniales para saciar sus deseos mas prohibidos. 

Esa es la primera definición que aparece cuando se busca por Internet, pero desde mi punto de vista está llena de prejuicios. Para empezar ¿por qué una mujer casada? o ¿por qué una mujer casada con un hombre? o peor aún ¿por qué la mujer es la que pone los cuernos y el marido el sometido? Respondo a las tres en una sola palabra, patriarcado. Todo parte de la idea que la mujer es la “zorra” y el macho es el humillado generando placer para ambos.

Empecemos por la biología que en gran parte es la responsable de que el hombre sí se excite viendo a una mujer teniendo sexo con otro u otros hombres. En su origen, el hombre tenía el pene cubierto de espinas de queratina, similares a las uñas, que utilizaban para desechar el esperma de otros competidores y rasgar a la hembra para propiciar la ovulación. La curvatura del glande, así como del propio pene, sirve para desechar la lefa de otros hombres y que el esperma del macho más dotado sea el que fecunde a la hembra Por lo tanto, el ser humano no es monógamo por naturaleza. Nuestra raza se caracteriza por no estar diseñada para la monogamia. 

Todo es mucho más simple, las hembras más fértiles son para perpetuar la especie y los machos con mayores miembros viriles eran los perpetuadores de la especie. Lo que en el mundo actual se nos escapa es que en epocas de cavernarios y nómadas, una mujer podía tener muchos hijos de diferentes padres y era visto como algo normal.

¿Y cuando cambió el status quo? Muy fácil, con la aparición de las religiones. Y da igual de qué religiones estemos hablando, exceptuando el budismo que eres libre mientras no hagas mal a nadie, incluso las religiones que permiten tener varias esposas pero estas no pueden tener sexo con otros hombres. Una vez las religiones dominaron el mundo, el amor libre fué perseguido, castigado he incluso han asesinado a millones de personas en nombre de un dios de carácter puro y falsa moralidad.

Te voy a poner cuatro ejemplos, una mujer le pone los cuernos a su marido con otra mujer y luego le relata todo cuando se encuentran. El marido le pone los cuernos a su mujer con un transexual mientras ella mira toda la escena. Una mujer decide atar a su marido a la cama mientras otra lo penetra con un strap on. A su vez, ella se masturba tranquilamente en una butaca frente a la cama. El marido tiene sexo con otro hombre mientras su mujer está atada a una silla voluntariamente y los dos acaban eyaculando en sus tetas. Y así podemos seguir con infinidad de variantes. 

Una vez dicho todo, esto vamos a lo que es la práctica del cuckolding o poner los cuernos consentidamente. La práctica se basa en que ei individuo A pone los cuernos consensualmente al individuo B con el individuo C o incluso con individuos C/D/E/F/G. Hablo de individuos por que me niego a generalizar y las posibilidades son infinitas.  

Estas prácticas tienen que ser seguras para la pareja, uso de preservativos con terceros, uso del PREP, dónde no puede eyacular o hacer squirt(eyaculación femenina) . Después se tienen que pactar una serie de normas. Es muy importante hablar el tema tranquilos, y procurar que durante el acto y con la excitación, no saltárselas. Y lo más importante de todo, creo que básico para empezar cualquier cosa con terceros, es la COMUNICACIÓN. Durante estas prácticas no vale el reprimirse y luego estallar cuando hay enfados o ya se está solo con la pareja. Ambos tienen que tener muy claro sobretodo cuando parar y en cuanto la pareja dice basta, no más, o bien por celos o bien por que de repente se siente mal consigo mismX o por cualquier cosa, por muy excitada que esté la pareja, se ha de parar de inmediato. Es fundamental tener esa confianza, saber que pase lo que pase, por muy divertido que esté siendo para los demás lo que estéis haciendo, si uno no está bien y dice “hasta aquí” se para de inmediato. 

En mí opinión desaconsejo totalmente el seguir haciendo algo que uno no está agusto por que la pareja está disfrutando muchísimo. Primero por la propia salud mental, los sentimientos de estar teniendo sexo con otros o ver como la pareja tiene sexo con otros por el simple echo de que a mi pareja le excita puede acabar en trastornos mentales graves, incluso depresión o ataques de ansiedad. Nunca se ha de tener sexo cuando uno no quiere, por mucho que ames a tu pareja, a tu amante o follamigX. Si esa persona decide no parar, se enfada o empieza una discusión por que tú has decidio parar, huye de esa persona, rompe la relación, desaparece de su vida, no merece la pena. Y creeme, jamás merece la pena, jamás, lo sé por experiencia propia. 

Aclarado todo esto. Hablemos de la práctica sexual, que es de mis favoritas, y lo excitante que puede llegar a ser ver a tu pareja, amante o follamigX con otra u otras personas. Consiste prácticamente en conocer a alguien y ser “infiel” a tu pareja. Desde simplemente coquetear o dejarse meter mano disimuladamente a tener relaciones sexuales con el individuo o individuos. Normalmente la persona cornuda le gusta ver la “escena”, le excita ver el comportamiento sexual de su pareja o amante con otros. El/la cuckold puede estar libre para ver la escena, pasear al rededor de su pareja, sentarse en la cama mientras observa, puede recurrir a la masturbación, puede acariciar o tocar a su pareja o a ambos, puede tener sexo con su pareja a la vez con la tercera persona etc. Por regla general el/la cuckold disfruta mucho más observando, más que haciendo trío o participando en la escena. La mayoría decide mirar, más que su pareja se lo cuente. Ellxs hacen eso, mirar y excitarse, masturbarse, autoacariciarse incluso recurrir a la autopenetración con algun juguete sexual. La excitación está en ver como si no fueras visto, como si no estuvieras, que la pareja tenga el sexo que quiera, previamente con unas normas, pero como si realmente estuvieran a solas.

Un juguete básico en la mayoría de cuckolds masculinos son las jaulas para peneso los anillos para pene con plug. Otros más sofisticados pasan por la lencería erótica de castidad para mujeres

Hay un sin fin de posibilidades dentro del mundo cuckold, lo más importante es tú imaginación y el respeto, sobretodo a tí mismX.  Ahora que lo conoces ¿Te atreves a practicarlo? ¿Te atreves a ser traviesX? ¿Cual es tu opinión?

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